Estos seres acostumbraban a reunirse por clanes, clanes de clones, y comenzaban un ritual en el que escupían por sus orificios faciales una sustancia altamente abrasiva y pestilente, parecida a las palabras, contra el miembro de la tribu que estaba de espaldas en ese momento, para limpiarle después lamiéndolo y frotándose a modo de caricia cuando este se girarse de frente a ellos…, siempre alrededor de ordenados montículos de unas partículas cristalinas que desaparecían al hacer reverencias ante el. Estaban diferenciados en sexo masculino y femenino, aunque no siempre era fácil diferenciarlos, las hembras se asemejaban físicamente a las humanas con la diferencia de que donde estas tienen la cintura ellas tenían una masa circular de tejido adiposo similar a un salvavidas, además en algunos casos para aparearse era necesario reverenciar toda la materia cristalina del macho antes del acto… 

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